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Arte y Figura

ARTE

Y

FIGURA

POR “EL NOLO”

Continuamos con el libro “La Liturgia Taurina”, por Alejandro Pizarroso.

El Tercio de Muerte

Vuelve a sonar el clarín. Va a comenzar el tercio de muerte, la hora de la verdad. Antiguamente el rito respondía a esta denominación tradicional. Todo en este momento de la corrida estaba orientado a preparar al toro para la muerte, para que se consumara el sacrificio. Hoy muchos llaman a esta última parte de la lidia el tercio de muleta o la “faena” por antonomasia. De hecho, aunque a muchos aficionados no nos gusta los dos tercios anteriores han perdido importancia respecto a este último tercio desde los tiempos de Belmonte.

El espada coge los trastos de matar y si es su primer toro brinda siempre por cortesía al presidente. Lo que la gente llama “pedir permiso”. El reglamento actual no prevé como el anterior este brindis de cortesía perceptivo.

Después de pedir la venia, o si el torero sigue realizando el brindis de cortesía, puede realizar otro al público en general o a cualquier persona que desee, en este último ofrecerá su montera.

Si es su segundo toro, ya no está obligado a pedir la venia al presidente, y si no brinda a nadie, es decisión suya el realizar la faena de muleta con montera o sin ella.

En el Reglamento de 1962 el matador estaba obligado a usar el estoque “de verdad”.

Durante la vigencia de este Reglamento una gran mayoría de matadores se acogían a la excepción y con la connivencia de los médicos de la plaza utilizaban el estoque simulado. Lo cierto es que este último, de madera o de algún metal ligero, pesa mucho menos que el verdadero estoque de acero y hace sentirse más cómodo al torero.

Continuará… Olé y hasta la próxima.

Somos un grupo de periodistas comprometidos con la difusión de todas las actividades deportivas profesionales y de aficionados, con énfasis en estas últimas.