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Buenas y malas en Abierto Monterrey

Por primera vez en el Abierto Monterrey, una jugadora mexicana avanzó a Semifinales de dobles, después de que Giuliana Olmos ganara su partido de ayer jueves.

Haciendo pareja con la estadounidense Desirae Krawcsyk, Olmos derrotó a la dupla formada por la rusa Irina Khromacheva y la eslovena Dalila Jakupovic por parciales de 6-3 y 7-5.

Olmos mejoró lo hecho por Marcela Zacarías en el 2013 cuando llegó a Cuartos de Final.

Ahora, Olmos y Krawcsyk esperan rival del partido vespertino entre las sembradas número uno, Nao Hibino y Darija Jurak, contra las rusas Valeria Savinykh y Yana Sizikova.

En tanto, la esperanza mexicana en singles se quedó en Octavos de Final, tras la derrota de Ana Sofía Sánchez por 6-3 y 6-3 frente a Sachia Vickery, séptima sembrada del torneo.

El duelo se complicó pronto para la originaria de San Luis Potosí, al verse abajo 5-1 en el primer set, frente a una rival que dejó ver su capacidad atlética.

A pesar de ello, Sánchez logró acercarse 5-3, pero desaprovechó tres break points en el noveno juego y Vickery se llevó el primer parcial.

La tónica para el segundo se mantuvo igual. La estadounidense rompió tres veces el saque de Ana Sofía y el marcador le favoreció 5-1 de nueva cuenta.

Contra todo pronóstico, la mexicana respondió con jugadas de gran nivel y de nueva cuenta se acercó a dos juegos de su rival.

El apoyo de la afición quedó de manifiesto en el Estadio GNP Seguros, pero ni eso impidió que Vickery consiguiera el match point, que selló el marcador final y dejó sin representantes nacionales en singles.

Ana Sofia se despidió del torneo con un premio de $3,310 dólares y 30 puntos en el ranking, además del reconocimiento por hacer historia como la primera mexicana en avanzar en el cuadro principal del Abierto GNP Seguros.