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Corrida con caballeros en la Monumental

Como preámbulo a la sensacional corrida de rejones anunciada para el próximo domingo en la Monumental Monterrey ´Lorenzo Garza´, y donde participarán los caballeros del toreo ecuestre mexicano, Jorge Hernández Gárate, Santiago Zendejas y Sebastián Torre, El Horizonte presenta la segunda parte del interesantísimo artículo de don Manuel Baena titulado ´Tauromaquia del Siglo XXI, El toreo a caballo´.

“El arte del rejoneo es un tema tan amplio y complejo que requeriría mucho más espacio… y para sintetizarlo, hemos tomado algunas ideas de nuestro libro EQUITACIÓN ESPAÑOLA Y REJONEO… y ahora vamos a tratar de que sirva al lector.

“En las suertes del rejoneo hay que conseguir, que lo que se haga sea de una exactitud rigurosa. Y en forma analítica debemos de precisar la multitud de factores geométricos, que intervienen en cada ejecución. Estas son, la mayoría de las veces, circunstancias previsibles, pero también hay otras fortuitas que no se pueden prever por tratarse en la ejecución de las suertes, de animales en movimiento, cuya actitud en cualquier momento puede ser influida por su entorno o las circunstancias de manera imprevisible.

“Al caballo torero, lo tendrá que dominar su jinete, el rejoneador, de manera casi absoluta, de forma que si el cuadrúpedo comete un fallo, el fallo será de su caballista. Y esto es tan así, que los caballos de torear deben de tener una doma exacta, precisa, que hagan todos sus movimientos, tal como los piensa el rejoneador.

“Guardando toda proporción, el arte del rejoneo tiene una gran dificultad como la del manejo de un malabarista montado en un monociclo, o el sonido de un instrumento musical armoniosamente montado sobre el ritmo, la cadencia y el son, que dan la pauta a una melodía.

“Y utilizar estos ejemplos nos sirve para dimensionar al lector, la gran labor del binomio, pues si el ejecutante consigue una gran interpretación en la interpretación de las suertes, ésta siempre será la consecuencia de un ensayo y entrenamiento duro, continuo y constante.

“Los caballos de rejoneo son los instrumentos que delante del toro harán la función del engaño y para conseguirlo, (en consideración del autor de este texto), la jaca tienen que estar absolutamente sometida a las órdenes de su caballista y obedecerlas de forma súbita, inmediata y en todo momento… y esto sólo se consigue a base la disciplina de un entrenamiento insistente, continuado y permanente de ambos.

“El rejoneador le dice al caballo lo que tiene que hacer, prácticamente, con un gesto. Y llegar a esto, sólo es posible con el tiempo y la repetición de tantas veces. El caballo es un animal grande, fuerte, herbívoro, naturalmente constituido para correr, que es su forma de defenderse. Para huir por derecho, con su velocidad, no esquivando una acometida o utilizando su movilidad como arma defensiva.

“Las horas de trabajo para inculcar el conocimiento técnico de las suertes para las que su raza le ha dotado de mayores facilidades para ejecutar, así como el conocimiento de los terrenos, las distancias y el comportamiento de los toros, en medio de un conflicto natural entre el temor y el valor que debe de sentir el caballo, hacen que conseguir que el caballo supere todo ello, se recree y toree, resulta mucho más notable y meritorio quizás, que el propio toreo a pié. Sin embargo, desde fuera el público no ve esto, pero es así.  El caballo de torear está entregado a su caballista, de tal forma, que acepta las órdenes que recibe de este y las cumple ciegamente. El caballo confía en el que lo monta.

“Es decir, el caballo hace lo que su caballista piensa y no lo hace por miedo en ese momento, Lo hace por convencimiento, de forma que el caballo se enfrenta a una situación, siguiendo las órdenes del caballista, que se las comunica con gestos, toques o movimientos sutiles, con eso que se llaman ayudas y que el caballo “entiende” y obedece ciegamente, porque, además, el caballo siente a través de sus instintos que es lo que le conviene.

“En pocas palabras, la doma en el rejoneo está basado en repetir, repetir, y repetir y para lograr esto, es necesario de la constancia, insistencia, entrenamiento y tiempo”.