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La estatura no es factor para Schwartzman

Cuando Diego Schwartzman empezó a jugar tenis, nadie le daba esperanzas de llegar a la élite por su baja estatura, sin saber que ese era el menor problema que debía sortear para destacar. “El Peque” ahora ya es Top 10 del mundo y avanzó a Semifinales del Abierto de Francia venciendo en un épico partido al austriaco Dominic Thiem, y ahora va por Rafael Nadal.

Schwartzman no era considerado un buen prospecto en su natal Argentina, adelante de él estaban otros jugadores más altos a los que se les dio el apoyo sin saber que él llegaría más lejos.

“Tengo muchas razones por las cuales no hubiera llegado a ser tenista profesional, y ninguna de ellas tiene que ver con mi estatura”, confesó Diego en una entrevista para la página web de la ATP a inicios de año.

El jugador de 1.70 metros de estatura recordó sus inicios en el tenis, que coincidió con una mala época familiar y que, en teoría, mermaría sus posibilidades de destacar.

Nacido en una familia acomodada proveniente de antepasados judíos polacos que llegaron a Argentina huyendo de los campos de concentración nazis, todo cambió en la época de los 90.

De tener un negocio próspero dedicado a la confección de ropa y joyería, recuerda Diego, lo perdieron todo por la crisis de aquella década, justo cuando él nació.

Para poder viajar a los torneos fuera de Argentina, tenían que vender entre conocidos y vecinos algunos productos que le quedaron de la compañía que habían tenido, y debía viajar solo, pues el dinero no daba para más.

“A los 13 años empecé a viajar solo por los torneos en Ecuador o Venezuela y lloraba en los aviones echando de menos a mi familia, a esa edad también se me dijo que no crecería más del 1.70 y yo quedé devastado”, expresó.

En muchas ocasiones no pudo viajar por la escasez de recursos familiares y tampoco estaba entre los apoyados por la Federación Argentina de Tenis. “Ayudaban a los primeros tres o cuatro; yo estaba más atrás”, indica.

Pero cuando a los 16 años comenzó a ganar torneos, los apoyos empezaron a fluir, se rodeó de un equipo que lo ayudó a salir adelante y a demostrar que, ante la adversidad, la garra y el coraje son esenciales.

Ahora Diego está en la élite del tenis, “El Peque” ha crecido y busca su primer Grand Slam… ¿lo logrará?