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La promesa de Lebron James a Kobe Bryant

Promesa cumplida. Tal vez ya no esté físicamente, pero Kobe Bryant también fue parte de estos Lakers que conquistaron el título NBA porque así lo dijo LeBron James días después del trágico 26 de enero del 2020 en el que la leyenda perdió la vida.

El Rey sufrió la muerte de su amigo como tal vez nadie entre los jugadores en activo, pero sabía que una década después ahora tenía una doble obligación con Los Ángeles.

El 2010 había sido la última vez que los Lakers alzaron el Trofeo Larry O’Brien, con Kobe como gran figura; por aquel entonces, LeBron ya había compartido con The Black Mamba a nivel selección en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 donde ganaron el Oro -que repetirían en 2012-, pero el lazo iba más allá de un metal, era una amistad e idolatría de James a Bryant.

Kobe Bryant usó por última vez la playera de los Lakers en el 2016 y se fue como la leyenda que forjó, con probablemente el mejor juego de retiro de un atleta profesional. Metió 60 puntos para liderar una increíble remontada al Utah Jazz, ese fue su último capítulo en las duelas, pero su influencia en la ciudad de Los Ángeles y el aura de “Dios” que le acompañaba le ayudaron a seducir a su heredero.

El verano del 2018 mudó a LeBron James a L.A.; llegó a la NBA con Cleveland, ganó sus dos primeros títulos en Miami y volvió a Ohio para darle el primero de su historia a los Cavs, pero a su currículum le faltaba una franquicia histórica, un mercado élite en Estados Unidos y nada mejor que Hollywood, ahí mismo donde graba Space Jam 2.

Lamentablemente y como todos lo sabemos, la muerte encontró a Kobe Bryant con su hija mayor y otras siete personas a bordo de un helicóptero para cimbrar a la NBA, al deporte y al mundo en general, pero si hubo un jugador que tomó el deceso del icono como algo muy personal fue LeBron.

Ahora el reto no solo era brillar bajo las luces de Los Ángeles, ya también se trataba de honrar el legado de uno de sus mentores. “Kobe está aquí todo el tiempo, nos acompaña”, aseguró James un día antes de reanudar la Temporada 2019-2020 de la NBA tras el parón por la pandemia. Y sí, The Black Mamba nunca se fue de la mente ni el corazón de LeBron, él jugaba por dos, por tres si incluimos a Gianna, con quien también tenía una cercana relación.

Y si a uno de los basquetbolistas más competitivos de la historia le das un “pretexto” tan fuerte como la muerte de su amigo e ídolo, el resultado es simple: asumir el papel de ser uno de los mejores de todos los tiempos, sobreponerse a todos los obstáculos y este domingo poder decirle a Kobe donde quiera que esté: “Misión cumplida, somos campeones”.