Inicio » Fútbol » Los inolvidables “Jabatos de Nuevo León”

Los inolvidables “Jabatos de Nuevo León”

Monterrey, México. Los Jabatos de Nuevo León, “El equipo del Pueblo”, como lo conocían sus aficionados y la afición al futbol en general, fue uno de los pioneros en el futbol nuevoleonés, además de tener una gran rivalidad con los Rayados de Monterrey en la década de los 60´s.

Lograron su ascenso el 26 de diciembre de 1965, tras vencer en el mítico campo de La Martinica a la Jaiba Brava de Tampico Madero, en lo que fue el tercer juego de desempate entre ambas escuadras para definir al último invitado a la Primera División del Futbol Mexicano.

La expectativa para ese juego fue enorme, se trasladaron miles de aficionados regiomontanos hasta León, donde se efectuó el encuentro, simplemente con la ilusión y el hambre de ver ganar a su equipo, lo cual hizo por marcador de 2-1 con goles de Hilario Portales y Luis López.

Tras pasar ocho años en la Segunda División, llegó el momento de jugar en contra de los mejores en la máxima categoría, grandes duelos son los que recuerdan con cariño los aficionados “verdes” de su amado equipo, entre los que destacan el 0-4 a las Chivas en el Estadio Jalisco, aquellas famosas Chivas que se ganarían con el tiempo el apodo del Campeonisimo, o aquel 5-1 al Atlante en el Estadio Azteca, cuando los azulgranas eran potencia en el país.

Sin embargo no podían quedar en el olvido los duelos en contra del Monterrey, aquel equipo rayado que era el más popular en aquellos tiempos dentro de la ciudad, y que competiría por el apoyo de la fanaticada en Nuevo León con los Jabatos.

Solamente son seis partidos los registrados en la historia entre ambos equipos, donde el saldo es favorable para “La Pandilla” con 3 triunfos, dos derrotas y un empate por arriba de “Los Esmeraldas”, además de tener 13 goles a favor y 10 en contra el equipo azul y blanco.

Tal y como se vive en la actualidad entre Tigres y Monterrey, los “Clásicos” entre Jabatos y Rayados paralizaban la ciudad, la gente suspendía sus actividades y el Estadio Tecnológico se llenaba al grado de tener un sobrecupo impresionante siempre.

El éxito de este equipo no sólo se basaba en ganas y en una fiel afición, hizo falta la figura de un hombre que supiera ser líder y enseñara a ser ganadores a un grupo de futbolistas con hambre de brillar, ese hombre fue Sergio Salinas, que apoyado por Augusto Arrasco, crearon un equipo de época en Nuevo León.

En alguna ocasión cuando el equipo marchaba invicto, el periódico ESTO, dedicó una de sus portadas a Salinas; “Sergio Salinas no tan solo es un luchador incansable, sino un Filósofo del Futbol”, titulaban los ejemplares.

Sería injusto decir quien fue la máxima figura del club en su historia, pero entre los destacados se encuentran; Héctor Hernández, Carlos Alberto Echeverry, “El Tigre” Sepúlveda, “El Cachito” a la Torre, José Álvarez Crespo, Vicente y José Luis Álvarez, Pedro Damián, “El Marcas” Banda, Rula García, Pine Gutiérrez, Arturo Herrera, La Polla Garza, los jaliscienses Ceja, Luis López, y el portero Lozano, a quien el Periódico ESTO de la Capital lo llamó “El héroe de la Martinica”.

Después de algunos años de estar entre los primeros lugares, aunque cabe mencionar sin ganar títulos, en la temporada 68-69 el equipo descendería tras jugar una serie de 3 partidos en contra del Oro Jalisco, tras empatar los primeros dos duelos (1-1 y 2-2) el tercero y definitivo le daría la victoria los “Mulos” con marcador de 1-0, condenando a los Jabatos al descenso.

En 1971 el equipo termina en la última posición de la tabla general, lo que ocasiona el descenso a la tercera división, pero era tal el costo por mantener a la franquicia que desapareció. En 1973 se inició una tercera división en Nuevo León, por lo que el club resurgiría entre las cenizas para darles una nueva esperanza a sus fieles aficionados que nunca cambiaron la camiseta.

El equipo esmeralda jugaría hasta el año 1979 en la Tercera División sin lograr el ansiado ascenso, por lo que la falta de apoyo monetario y los fracasos terminarían desapareciendo a los Jabatos una vez más.

Una década antes, exactamente en el año de 1968, Sergio Salinas dio el visto bueno para que el equipo universitario, Los Tigres, ingresaran al futbol profesional, sabía que este sería otro competidor fuerte en la lucha por obtener aficionados en Nuevo León, ya que sus aficionados se comprenderían en gran parte de los universitarios y gente allegada, como sus queridos Jabatos. Es por eso que en el descenso de 1969 la gran mayoría de los aficionados “verdes”, cambiaron sus tintes al azul y el oro de la Universidad Autónoma de Nuevo León, creando un nuevo clásico en la ciudad.

En el año 1987 el club fue revivido por los hermanos Rivero, para jugar en la Segunda División B, pero perderían al siguiente año la final por el ascenso con los Venados de Yucatán.

En el año de 1991 los hermanos Rivero decidieron vender al club, el cual fue trasladado a Saltillo con el nombre de “Leones”, pero ese mismo año descenderían por lo que sus dueños decidieron cortar el apoyo, que sería la causa de la definitiva desaparición del club.

Sin duda fueron años memorables en los que la afición regiomontana disfrutó de buen futbol y grandes partidos entre Jabatos y Monterrey, donde la afición norteña se enamoró de los colores verde y blanco, y que muchos aún guardan en su corazón.

Grandes hazañas y partidos de alaridos nos dejó el legado de los Jabatos de Nuevo León, partidos que jamás olvidarán los que tuvieron el privilegio de presenciarlos, porque como lo dijo Sergio Salinas; “Un glorioso club como el Nuevo León, ¡no puede morir!”.

Con información de Jabatos.com

Somos un grupo de periodistas comprometidos con la difusión de todas las actividades deportivas profesionales y de aficionados, con énfasis en estas últimas.